viernes, 16 de septiembre de 2011

43 positivos por consumo de dorgas en la Premier League


El fútbol inglés nunca ha ocultado que por sus vestuarios han corrido litros de cerveza durante décadas. «En 1969 dejé las mujeres y el alcohol. Fueron los peores 20 minutos de mi vida», admitía en su día con sorna George Best, leyenda del Manchester United y que murió a los 59 de cirrosis. «Si no se bebe cerveza después de los partidos, ¿Cuándo hay que beber?, ¿Antes?», se preguntaba John Benjamin Toshack. Paul Gascoine, Tony Adams y los más recientes Joey Barton y Johnny Evans también fueron portadas en los tabloides por sus constantes borracheras y excesos.
Pero ahora el problema es otro. La droga corre por la 'Premier'. La cocaína, el éxtasis y el cannabis. Como en una novela del escocés Irvine Welsh. Porque 43 futbolistas de la liga inglesa consumieron drogas entre 2007 y 2010. O al menos, fueron los que dieron positivo en los controles antidopaje realizados en ese intervalo de cuatro años, según 'Dispatches: La verdad sobre las drogas en el fútbol'. Un reportaje emitido por el canal de televisión Channel 4.
Las sustancias ilegales que toman los jugadores no tienen relación con la mejora del rendimiento sobre el terreno de juego. Las consumen por vicio y placer. 20 fueron 'cazados' por cocaína, 21 por marihuana, y 2 por éxtasis. Y 240 jugadores estaban en paradero desconocido cuando les tocó someterse a la prueba. Desaparecieron de los campos de entrenamiento cuando los 'vampiros' rondaban.
Un exfutbolista del Chelsea, Leon Knight, dio la cara ante las cámaras y no dudó en afirmar que «la cocaína es una sustancia habitual en los clubes de fútbol». «Cuando los jugadores manejan mucho dinero saben que la droga les aproxima a las mujeres, y eso es algo que adoran», aseguró en un momento del polémico programa.
No ha trascendido la identidad de ningún jugador de la competición inglesa de manera explícita, pero el medio de comunicación que ha destapado el caso reveló que uno de ellos es un internacional por el que se pagó un traspaso millonario. Y también se citó un nombre: Garry O'Connor, un escocés que jugó en el Birmingham City y al que se le acusó de haber consumido cocaína durante su estancia en Inglaterra.
Según el informe, el club tapó el caso con la ayuda de la Football Association. Ahora, el delantero milita en las filas del Hibernian, en su país, y su historial -ha estado involucrado en más de un escándalo relacionado con drogas y el pasado año huyó de la policía por posesión de drogas-, le pone en el ojo del huracán. De hecho, 'The Sun' ya le ha rebautizado como 'Cocaine Star'.

Debate moral
Entre los otros equipos sobre los que se estrecha el cerco de la sospecha se encuentran Liverpool, Manchester City, Everton, Newcastle, Fulham o Swansea, que no se han pronunciado al respecto hasta el momento.
La Football Association, por su parte, ha asegurado que defenderá su política habitual en estos casos. Que los nombres de los jugadores que dan positivo por sustancias recreativas permanezcan en secreto, ya que la Agencia Mundial Antidopaje no exige que se hagan públicos. A estos futbolistas, normalmente, se les sanciona en privado, sin arrojarlos a la exposición mediática, y se les ofrece adherirse a programas de rehabilitación.
Tras los últimos casos destapados por 'Dispatches', en Inglaterra se ha reabierto el debate moral. Las drogas no son la cerveza de Best. Y la opinión pública baraja dos soluciones para reconducir a los profesionales que han dado positivo: la educación o la vergüenza. La reinserción en privado o el morbo de ver sus nombres y apellidos en las portadas de los periódicos.

Fuente: www.elcorreo.com

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